Perdido el peso

Hace unos cuatro meses fuimos a una tienda de sofás de diseño de diversos tipos para comprar varios de estos, ya que nos estábamos cambiando de casa en ese momento y queríamos cambiar el estilo de nuestro nuevo hogar, para así traer un nuevo ambiente a donde nos cambiáramos.

Sin embargo, al estar caminando por los pasillos de la tienda, descubrí no solo muebles, sino también que estaba pasado de peso y que contaba con muy mala condición física, algo que me desagradó sobremanera, especialmente debido a que toda mi vida he estado muy bien de peso y condición física.

Sin embargo, era muy evidente que esa buena complexión y rendimiento habían cambiado, por lo que tendría que tomar cartas serias en el asunto, de lo contrario las cosas se pondrían fuera de control  y podría luego hacerse una situación mucho más difícil, de la que después posiblemente no habría regreso.

Al principio me costó trabajo entender cuál había sido la causa de esto y qué es lo que había hecho que hubiera ganado todo este peso, que aunque nunca estuve gordo, sí llegué a estar pasado de peso, al grado que toda mi ropa dejó de quedarme, lo que significa que subí fácilmente unos 20 kilos, lo que también significaba que para que esto no se viera mucho, tendría que estar haber estado probablemente más delgado de lo normal.

Al hacer el análisis del porqué de esta tremenda subida de peso, entendí que lo primero que tendría que concluir era cuánto tiempo habría durado este horrible proceso, algo que no me fue tan difícil.

El proceso evidentemente había comenzado cuando me cambié de empleo, ya que en mi empleo anterior tenía mucho más tiempo libre, sin ser exagerado, por supuesto, lo que me daba más oportunidad de estar más activo físicamente.

Sin embargo, el nuevo empleo en aquella oficina tomaba absolutamente todo mi tiempo, como les sucede a todos los oficinistas en México, lo que previene en lo absoluto el tener una vida saludable y productiva para con nosotros mismos y para con nuestras familias.

Esto es culpa del sistema mediante el cual las cosas están hechas en México, donde el trabajador promedio tiene que invertir el 98 % de su tiempo en el trabajo o de lo contrario no podrá sobrevivir, ya que los precios en México y los salarios no pueden estar más desalineados.

No obstante, el lamentarme no me serviría de nada, lo único que podría hacer seria simplemente tomar cartas en el asunto y perder de alguna manera u otra esos horribles kilos de más.

Era un hecho que el hacer ejercicio estaba fuera del mapa de acción, ya que nunca tendría tiempo de hacerlo, ya que si lo hiciera por la mañana tendría que levantarme a las 4 A.M. y de hacerlo en la noche llegaría a las 11P.M. a mi hogar.

Lo que hice fue comer poco 5 veces al día.

He perdido todo ese peso.

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